¿Qué es la JPIC?
La JPIC es el trabajo por un mundo donde haya más Justicia, más Paz y un mayor cuidado
de la Creación. Es la cercanía fraterna, el ser levadura que fermenta la masa, grano
de sal que da sabor.
Es una invitación a meditar y repetirnos a menudo esta frase: “SOY HUMANO, Y
NADA DE LO HUMANO ME ES INDIFERENTE”. Porque todos hemos nacido para
vivir unidos. Ser capaces de hacer gestos de una vida íntegra cuyo centro sea la
búsqueda del bien de lo que amamos. Y, como todos los hombres y mujeres son mis
hermanos y a todos amo, la JPIC es comprometerse en luchar por todo lo que sea bueno
para la humanidad y para la Creación que Dios hizo buena. Quien logra vivir así,
deja un rastro luminoso, que convierte la existencia en bella y digna de ser vivida.
Trabajar por la JPIC es comprender las causas de la injusticia, la pobreza, la marginación,
la explotación, la violencia y la contaminación que destruye los ecosistemas naturales.
Es una llamada más fuerte a estar más cerca de la gente y a buscar una manera de
hacer presente, en el encuentro con el pueblo, el Reino de justicia, de paz y de
amor; de respeto a las diferencias, de cuidado de la naturaleza. Es un trabajo en
favor de una sociedad más humana, justa y segura; una lucha contra el hambre, la
pobreza, la injusticia y la miseria de grupos y pueblos enteros. Es comprometerse
en el respeto de los derechos fundamentales de la persona, de la naturaleza y del
medio ambiente. Es la lucha por la no destrucción del medio ambiente, sin dejar
de lado el combatir la guerra o las injusticias.
Ser conscientes de que el grito de la tierra y el grito de los pobres son sólo uno.
Y que la armonía no puede existir en un mundo injusto estructuralmente, las desigualdades
extremas existentes no se pueden sostener ecológicamente; por lo que la lucha por
la eco-justicia nos debe ayudar a encontrar soluciones para esa doble crisis. En
nuestras manos esta cambiar todo eso que no está bien, por eso sigamos teniendo
presente la frase: “SOY HUMANO, Y NADA DE LO HUMANO ME ES INDIFERENTE”.
Hagámosla nuestra y pongamos manos a la obra.
H. Nati García